Analizando históricamente el Ministerio del Tiempo: capítulo 22 - Con el tiempo en los talones

Comenzamos nueva temporada en el Ministerio del Tiempo y, en Historia 2.0, hemos visto que viene cargada de tramas interesantes, ya no solo para los más seriéfilos, sino también para lo que más nos gusta aquí: hablar de Historia.

El primer capítulo Con el tiempo en los talones, nos transporta a un pasado cercano para permitirnos conocer un poquito mejor a uno de los directores más icónicos y de culto del séptimo arte, Alfred Hitchcok, de quien nos hablará Marta Sixto. Pasearemos por el Festival de Cine de San Sebastián de manos de Marta Elías, para empaparnos de datos y curiosidades y por último, Sergio de la Gándara nos pondrá en contexto al explicarnos el conflicto de la llamada Guerra Fría y su influencia sobre nuestro país. Pero no nos olvidamos del poeta Miguel Hernández. Irene Godino nos dará la visión más humana del autor y nos contará por qué la patrulla sufre tal percance en el Teruel del 37.

Lo dicho, ¡no te lo puedes perder! Palabrita.

 

Miguel Hernández. El poeta del pueblo y la Batalla de Teruel

Por Irene Godino Cueto

Comenzamos la serie en mitad del fragor de la guerra. Una que, por desgracia, es conocida por todos nosotros, por su cercanía en el tiempo y por las consecuencias que ha tenido para nuestra historia más reciente. Tiros, tanques, explosiones, sangre y muertos por doquier. Perdemos, quizá para siempre, a uno de los protagonistas de la serie, Julián, quien parece haberse quedado atrás en una de esas millones de zanjas que rastrillaron nuestros suelos poblados de cadáveres durante la Guerra Civil.

¿Qué hacía la patrulla en semejante misión?

Parece que iban al rescate de Miguel Hernández, el poeta del pueblo. Aquel muchacho de Orihuela destinado a pastorear cabras de por vida vida, pero cuya sensibilidad y amor por los libros cambiaron su destino.

Miguel Hernández Gilabert nació en Orihuela, Alicante, el 30 de octubre de 1910. Su familia fue humilde y aunque acudió a la escuela, tuvo que dejarla a muy temprana edad para ayudar en casa pastoreando cabras, vendiendo puerta a puerta o trabajando en el establo.

La falta de dinero siempre fue una constante demasiado presente en la vida del poeta, pero Miguel se evadía entre versos y lecturas solitarias y devoraba todos los libros que caían en sus manos. Ya desde muy joven escribió en sus largas jornadas perdido entre montes y acudió siempre que pudo a la biblioteca. Así surgieron sus primeros poemas de adolescente en los que él mismo reconoció haber copiado estrofas de otros autores que influenciaron en su obra: Pérez Escrich, Gabriel y Galán, Gabriel Miró, Campoamor, Zorrilla, Espronceda, Bécquer, Rubén Darío, Fray Luis de León, Virgilio, San Juan de la Cruz, Garcilaso, Cervantes, Góngora o Juan Ramón Jiménez. Gana entonces con veinte años el único premio de su vida por su poema “Canto a Valencia”.

Miguel es tímido y retraído. Tiene una marcada sensibilidad que le hace encontrarse mejor entre libros que entre sus semejantes y pronto Orihuela, una ciudad entonces de misa diaria y redoble de campanas y donde no es del todo bien entendida su hambre literaria, su imaginación, sus ansias de conocimiento ni libertad, se le queda pequeña, asfixiante.

Marcha entonces a Madrid en un momento en que la República pretende regenerar la vida española y en donde se agitan las conciencias y despiertan aletargadas las clases obreras y campesinas. Pero la capital no resultó ser su mundo soñado. De nuevo la falta de dinero le aprieta el cuello y desespera cada día. Pero hay más, según Andrés Sorel «El joven campesino comprende que la curiosidad despertada por un pastor que escribe versos, es noticia una vez, pero no tarda en dejar de interesar. En los cafés y salones de las letras, las damas aristocráticas o burguesas, aburridas, cultivan la compañía de los intelectuales solo para llenar sus horas de ocio […] mercantilizando la poesía y ejerciendo de protectoras de las artes para encubrir su tedio y la ruindad del dinero, los negocios y las riquezas que ostentan».

Miguel regresa a Orihuela herido al sentir como en Madrid se prostituyen moralmente los artistas, ajenos al gran tema de la creación literaria y artística que cree que debieran tener por eje la independencia y la libertad. Esto sería el 15 de mayo de 1932, cuando el poeta contaba con 21 años de edad.

Pero no todo ha sido malo en esa experiencia, puesto que ello hará que a partir de ese momento vaya desarrollando un proceso de maduración ideológica en el que comprende vivir en un mundo escindido entre poseedores y desposeídos, y en el que la cultura pertenece a un grupo elitista que manipula su desarrollo y alcance. Empieza a esbozar la necesidad de una lucha que ha de emprender si no quiere ser ninguneado en la vida.

Y así, vuelve en 1934 de nuevo a Madrid y este hecho se convertirá en la antesala del poeta social y revolucionario, influenciado también por otros autores como Lorca, Machado, Aleixandre o Neruda.

Participará en las Misiones Pedagógicas, herederas de la Institución Libre de Enseñanza, y se reunirá con Alberti, Neruda, Vivanco, Cernuda, María Teresa de León, Lorca y María Zambrano.

Al estallar la Guerra Civil se encontraba en Orihuela pero pronto se alistó en el bando republicano y en el verano del 36 se afilió al Partido Comunista de España. Tras incorporarse al Ejército Popular de la República, es nombrado Comisario de Cultura y desde 1937 es comisario político militar.

Miguel figuró en el 5º Regimiento[1] y terminó pasando a otras unidades en los frentes de la Batalla de Teruel[2], Andalucía y Extremadura. Su actividad como comisario político comunista en el Ejército le valdría la pena capital tras la guerra.

Fue en este año, 1937, cuando se casó con Josefina Manresa con quien tuvo dos hijos, uno en este mismo año y que moriría a los pocos meses y otro, Manuel Miguel, a quien dedicó las famosas Nanas de la cebolla.

La nana y la muerte del poeta

Una vez concluyó la guerra, Miguel decidió volver a casa junto a su mujer e hijo, a pesar del riesgo que corría su vida. Su plan consistía en ir después hasta Huelva para cruzar a Portugal, pero la policía de Antonio de Oliveira Salazar, dictador del país luso, lo entregó a la Guardia Civil.

Acabó en la cárcel de Torrijos, en Madrid –hoy calle del Conde Peñalver, esquina con Juan Bravo- de donde gracias a las gestiones que realizó Pablo Neruda ante un cardenal, salió en libertad inesperadamente y sin ser procesado en 1939.

Fue en la cárcel de Torrijos donde recibió un mensaje de Josefina en la que le contaba que ya no les quedaba nada, tan solo pan y cebolla para comer ella y su hijo. Impotente, Miguel tan solo pudo escribirle el poema como respuesta:

Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

Cuando parecía que todo había acabado y podía de nuevo vivir junto a su familia, es detenido en Orihuela, juzgado y condenado a muerte en marzo de 1940.

José María Cossío y otros intelectuales amigos intercedieron por él y consiguieron conmutarle la pena de muerte por la de treinta años de cárcel. Pasó luego a la prisión de Palencia y al penal de Ocaña en Toledo. En 1941 fue trasladado por última vez, esta vez al Reformatorio de Adultos de Alicante, donde compartió celda con Buero Vallejo. De allí ya nunca más salió vivo. Enfermó: padeció primero bronquitis y luego tifus complicado con tuberculosis. Falleció en la enfermería de la prisión alicantina a las 5:32 am del 28 de marzo de 1942, con solo 31 años.

 

[1] 5º Regimiento de Milicias Populares, uno de los regimientos tomado como modelo por el bando republicano y en el cual combatieron otros personajes de la cultura como Alberti o María Teresa León. Al disolverse, Miguel pasó a la 11 División junto con la cual combatió en la Batalla del Ebro.

[2] Conjunto de operaciones militares sucedidas en Teruel y alrededores entre el 15 de diciembre de 1937 y el 22 de febrero de 1938 en el contexto de la Guerra Civil española.

 

La Guerra Fría y el KGB

Por Sergio de la Gándara

¿Qué conocemos como Guerra Fría?

La Guerra Fría fue un enfrentamiento entre las dos grandes potencias del momento: EEUU y la URSS entre 1947 y 1991. El conflicto fue meramente una cuestión de ideologías y de políticas radicalmente contrarias, aunque la denominación de “guerra fría” se debe a que en ningún momento hubo acciones directas entre ellos.

Se trata de un periodo caracterizado por la bipolaridad, por primera vez en la historia encontramos dos potencias con una capacidad hegemónica para liderar bloques de países con ideologías y políticas contrarias.

  • Bloque Occidental: Liderado por Estados Unidos, defiende los principios de democracia, derechos humanos, economía de mercado, principio de libertad y seguridad.
  • Bloque Oriental: Liderado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), defiende la economía planificada, la igualdad frente a la libertad, la consolidación del comunismo, la oferta garantizada de servicios básicos y la desaparición de la división clasista en base a la riqueza individual.

El inicio de esta división se produce en 1947 cuando el presidente Truman decide intervenir en Europa mediante la “Doctrina Truman” para frenar el avance del socialismo. Entre otros elementos de dicha doctrina, destacamos el Plan Marshall, cuyo objetivo era ayudar a reconstruir Europa a cambio de quedar fuera de la órbita soviética. Frente a ello, la URSS decide crear varias instituciones como el KOMINFORD, el Consejo de Ayuda Mutua o el Pacto de Varsovia en 1955 como respuesta a la OTAN.

La génesis del “conflicto” surge tras la II Guerra Mundial en torno a la división de Berlín en occidental y oriental. Al iniciarse las negociaciones acerca de la división, y viendo las complicaciones que estaban surgiendo en torno a la cuestión, la URSS decide realizar un bloqueo continental a lo que EEUU responde con el puente aéreo, aunque finalmente se divide en República Democrática Alemana (Oriental) y República Federal Alemana (Occidental).

Etapas de la Guerra Fría

1- Génesis (1947/1949 – 1950-1953): Momento de expansión de los dos bloques. Se aprueba el plan Marshall, se forman las democracias populares y surge el conflicto en Corea.
2- Coexistencia Pacífica (1953 – 1962): Se trata de una fase más o menos pacífica en el que se empiezan a entablar conversaciones, destacando la visita del líder soviético a EEUU en 1959. Pero estalla la Revolución Cubana y con ella la crisis de los misiles, que acabará con la retirada de Cuba y de Ankara.
3- Distensión (1962 – 1975): Aunque es una etapa más tranquila en la que continúan las conversaciones, cabe destacar que con la guerra de Vietnam, el conflicto y la violencia toma especial protagonismo.
4- Desintegración (1975 – 1989): Con la llegada de Reagan a la presidencia americana el conflicto se recrudece hasta que finalmente cae el sistema soviético en 1989.

Papel de España en la Guerra Fría

Momento de la firma del Acuerdo de la Ley 480, de septiembre de 1953, entre los Estados Unidos y España, en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Madrid

Hasta este momento la dictadura franquista en España había sido condenada por las potencias internacionales en diversas ocasiones, pero al estallar la Guerra Fría, se empezó a ver a España como un gran aliado, debido a su orientación política, al que se le empezaron a otorgar ciertas concesiones a finales de los años 40 con acuerdos comerciales, apertura de fronteras, etc. De tal forma, en una votación de la ONU en 1950, se decidió revocar la condena al régimen franquista aprobada en 1946, aunque con numerosas abstenciones.

Este acercamiento se terminó de cristalizar el 23 de septiembre de 1953 con los Acuerdos de Madrid. Dichas negociaciones, además de proporcionar ayudas militares y económicas a España, proporcionaba a EEUU el establecimiento de bases militares en territorio español, llegando a establecer hasta tres bases aéreas y una naval en los primeros diez años de vigencia del acuerdo.

Aunque Estados Unidos fue el gran beneficiado de estas negociaciones, para España significó el fin del aislacionismo y el inicio de una nueva etapa de apertura a las negociaciones internacionales, como fue la inclusión en la OTAN, aunque sin poder de decisión. Por tanto, sin estos acuerdos la historia hubiera sido bien distinta, tal y como nuestros agentes tratan de salvaguardar.

El KGB

Desde que triunfara la Revolución Bolchevique en octubre de 1917, los diferentes gobiernos han utilizado diversidad de herramientas e instituciones para controlar a sus ciudadanos. Con este fin, se creó la Cheka, la OGPU, la GPU, el NKVD y el KGB, siendo una evolución de la misma institución hasta llegar al Comité para la Seguridad del Estado (KGB), creada en 1954, que trabajó desde el “Centro” hasta que en 1991 fue abolido por Boris Yeltsin.

Durante estas casi cuatro décadas, dicha institución controló las artes, las ciencias, la literatura, la educación, la prensa, la religión, la política, y probablemente, al propio Partido Comunista. Tenía dos objetivos primordiales, por un lado, se trata de controlar mediante el terror y la represión al pueblo, y por otro, constituía una herramienta para el Partido Comunista mediante la cual exportaba su sistema a países satélites. Cabe destacar las intervenciones en Alemania en junio 1953, Hungría 1956 o en Checoslovaquia en 1958. Se trataba de un grupo que constituía “la espada y el escudo” tanto del Partido Comunista como del Estado Soviético, aunque en ocasiones se opondría a estos, como cuando el presidente de la KGB decidió apoyar una conspiración contra Mikhail Gorbachev. Todo ello, llevó a creer en una situación en la que no se sabía si el Kremlin controlaba al KGB, o era al contrario; aunque fue este el punto de inflexión el que lo llevó a su desaparición.

Por tanto, el KGB, además de otra serie de acciones, cumplió un papel fundamental durante la Guerra Fría, en la que las acciones de espionaje y contraespionaje fueron las que marcaron el devenir del conflicto. Por ello, no sorprende la implicación directa de esta institución en los pasillos del ministerio.

 

El Festival Internacional de Cine de San Sebastián

Por Marta Elías

Parece mentira que de una semana de cine organizada por el comercio local de San Sebastián en 1953 se llegara al Festival Internacional de la magnitud de hoy en día, pero así es. El éxito de esa primera edición fue tal que para la segunda ya tenía respaldo de sindicatos y gobierno, además de la categoría B otorgada por la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos (FIAPF). El festival se abrió al cine norteamericano a partir de 1957, y gracias a ello se le concedió la máxima categoría, la A, que solo tienen otros seis festivales europeos, entre ellos Cannes, Venecia o Berlín. Desde ese mismo año se establece la Concha de Oro como premio principal. Otro de los hitos fue el fin de la censura en 1977, año en el que el festival se cerró con Ese oscuro objeto de deseo de Luis Buñuel. Pero antes de continuar hablando de celebridades y anécdotas, que no son pocas en todos estos años, es necesario mentar los dos grandes pilares arquitectónicos sobre los que el festival se ha sostenido desde su inicio, y que se han convertido en elementos indispensables: el Hotel María Cristina y el Teatro Victoria Eugenia.

A finales del siglo XIX, San Sebastián se convirtió en lugar de descanso y reunión de las clases acomodadas. Una de las personalidades que tenía predilección por la ciudad era María Cristina de Austria, reina consorte de Alfonso XII y regente de su hijo Alfonso XIII. Situó allí la corte de verano desde 1887 a 1929, instalándose primero en el palacio de los Duques de Bailén y mandando construir más adelante el Palacio Miramar. San Sebastián era un pueblo pequero que de repente se había puesto de moda entre la jet set, por así decirlo, y tenía que ponerse a la altura de tan ilustres huéspedes. Este periodo de florecimiento, la llamada Belle Epoque, pareció estallar de repente en julio de 1912 con la inauguración de diversas infraestructuras: el Hotel María Cristina, el Teatro Victoria Eugenia, el Balneario La Perla del Océano y el funicular de Igueldo.

El Hotel María Cristina, diseñado por Charles Mewes, abrió sus puertas el 12 de julio de 1912 y la primera en cruzarlas fue aquella que le daba nombre, la reina María Cristina. Este lujoso emplazamiento —con 4 estrellas hasta 1986, y 5 desde entonces— ha sido el alojamiento de las estrellas internacionales que han visitado el festival desde sus inicios y escenario clave en su historia, aunque con un breve paréntesis; en 2003, una huelga de empleados obligó a las estrellas a reubicarse en distintos hoteles de la ciudad.

El hotel y el teatro en una postal

Por su parte, el Teatro Victoria Eugenia se inauguró el 20 de julio de 1912 y recibió el nombre de la reina consorte, esposa de Alfonso XIII. Sin embargo, la homenajeada no fue la primera en entrar, sino que los reyes lo visitaron al día siguiente. Los edificios se encuentran uno frente al otro, por lo que facilita que los invitados accedan por la alfombra roja. Pero su presencia en el festival tuvo un paréntesis más largo que el episodio del hotel; a partir del año 2000 permaneció cerrado por obras y no reabrió hasta 2007.

Carrie Fisher y Harrison Ford

El festival contó con su primera estrella de renombre internacional en su sexta edición, en 1958, con la presencia de Kirk Douglas presentando Los vikingos. Sí, la misma edición de Hitchcock, pero entonces, aunque ya tenía fama en el extranjero, el director no era tan conocido en España. Desde entonces ha vivido grandes hitos, como el estreno internacional de Vértigo ese mismo año y el de Con la muerte en los talones al año siguiente. No volvió a acoger un estreno mundial hasta 2004, con Melinda y Melinda de Woody Allen, “robándole” ese honor al festival de Venecia, donde hasta entonces estrenaba sus películas el director. Pero San Sebastián también contó con estrenos de ámbito más reducido, el Europeo, nada desdeñables. Entre ellos, Tiburón y la saga de Star Wars.

Estreno de Vértigo

Pero hablemos un poco más de la edición a la que viaja la patrulla en el capítulo, que es la sexta. Dejando al margen la figura de Hitchcock, de la que nos habla nuestra compañera Marta Sixto, nos centramos en su visita a la capital de Guipúzcoa. Fueron solo unos pocos e intensos días, del 21 al 24 de julio de 1958, los que duró su visita. Acompañado de su esposa Alma Reville —y del periodista y el fotógrafo de los que se hizo acompañar todos los días para documentar su estancia—, tuvo el placer de poder callejear por la ciudad sin que lo molestaran debido a la ya mentada condición de celebridad todavía relativamente desconocida. En cuanto a Vértigo, reconocida como una de las mejores películas de la Historia del Cine, sorprendentemente no ganó la Concha de Oro, sino la de Plata junto a la película italiana I soli ti ignoti. El máximo galardón recayó en la polaca Ewa chce spać.

Y ahora sí, pasemos al salseo de celebridades, que a todos nos gusta. Posiblemente lo más conocido es la “maldición” que inició Bette Davis. Después de recibir su galardón, se dirigió a París, donde ingresó en una clínica y murió del cáncer que padecía. Eso sí, pidió que la enterraran con el vestido con el que recibió el premio. La cosa quedaría ahí, pero otros homenajeados con el mismo premio murieron después de recibirlo: Anthony Perkins y Lana Turner; o poco antes de recibirlo, como el caso de Paco Rabal. Pero hay episodios menos macabros, como Glenn Close cancelando la reserva de la organización en el restaurante de lujo para irse de pinchos, o Michael Fassbender apareciendo en moto de madrugada en vez en el avión que le habían ofrecido. Otra curiosidad es que Francis Ford Coppola recibió una Concha de Oro antes de ser conocido y la vendió —que era de oro macizo— para pagar sus siguientes películas.

Sonrisa para la historia de Elizabeth Taylor en San Sebastián

También unas cuantas pusieron tensas a la organización, y además, de las de más alto rango. Glenn Ford parece ser que se lo pasó muy bien de fiesta después de la proyección de Gilda, porque no quería irse y se negó a coger el avión; y Elizabeth Taylor se llevó una pitada del público por llegar más de una hora tarde a la presentación de Una hora en la noche, pero tampoco le importó demasiado. Dijo al respecto “entiendo perfectamente lo que me gritan, pero no saben que lo que quedará para la historia es mi sonrisa”. Y otra fricción sonada, pero que por suerte no cumplió su promesa de estallar en pleno festival. Lana Turner, cuando iba a recoger su premio en 1994 —por el que murió al año siguiente según la maldición de Bette Davis— iba a coincidir con Mickey Rooney. Éste había publicado poco antes un libro de memorias en el que decía que habían mantenido un romance de jóvenes y tenían una hija secreta. Ella lo negó y prometió darle una bofetada cuando se vieran en San Sebastián, así que él la esperó en el vestíbulo del Hotel María Cristina. La organización, para evitar el encuentro, convenció a una televisión rusa para hacerle a Rooney una larguísima entrevista y al final consiguieron que no coincidieran.

Es que 64 años de historia dan para mucho. ¡Y lo que queda!

 

Alfred Hitchcock

Por Marta Sixto

Alfred Hitchcock «el mago del suspense, el creador del McGuffin» (Pacino dixit) fue uno de los cineastas más importantes de todos los tiempos, y para muchos un gran  desconocido.

Porque Hitchcock es al cine lo que Velázquez o Goya a la pintura, un artista con una obra sencilla pero llena de matices, distinta a todas las de su época y llena de innovaciones que hacen que se convierta en un genio.
Como todos sabemos, la obra del cineasta es muy extensa y concurre en varias etapas, pero para este análisis vamos a centrarnos en la medida de lo posible en la época que se nos muestra en el capítulo.
En el episodio que hemos visto, nos situamos en 1958 en San Sebastián, lugar donde se celebra el festival de cine más importante de nuestro país.

Durante la celebración del Festival de cine de San Sebastián en 1958  se presenta internacionalmente la película Vértigo - que en España se llamó Vértigo (de entre los muertos) protagonizada por Kim Novak y James Stewart, cuyo guión está basado en la novela Sueurs froides: d'entre les morts (escrita por Pierre Boileau y Thomas Narcejac, que posteriormente le ayudaron a adaptar el guión).

La película narra la historia de Scottie Fergurson (James Stewart), un policía neoyorquino que sufre de vértigo y que abandona su carrera tras perder a un compañero en trágicas circunstancias que le hacen acrecentar su fobia.
Es entonces cuando un amigo lo contrata para que siga a su mujer Madeleine Elster (Kim Novak) que sufre de melancolía y parece estar poseída por el espíritu de su antepasada Carlota Valdés. Scottie la salvará de su intento de suicidio cuando esta se tira al agua, y acaban enamorándose. Sin embargo, Madeleine intenta suicidarse de nuevo tirándose de un campanario, sin poder evitarlo esta vez Scottie, víctima del vértigo que le aqueja.
Caído en una profunda depresión, acaba conociendo a una mujer, Judy Barton que tiene una gran parecido físico con Madeleine y se obsesiona con ella dando lugar a la segunda parte de la película y trama final.
El film está rodado con un halo de misterio y con una clara alusión a la obsesiones, y que mezcla el misterio, el amor, la melancolía y el drama más profundo. Todos estos elementos unidos a una imponente banda sonora, los colores, los gestos y las miradas que hablan por sí solas, convirtieron a la película en una obra totalmente innovadora para la época; que al principio fue muy criticada, pero poco después se ha considerado la mejor película del director por muchos estudiosos de su obra.

Una escena de Vértigo

El capítulo gira en torno a esta película, pero durante la trama se hacen constantes guiños al cine de Hitchcock. Según avanza el metraje, podemos identificar fácilmente escenas que aluden a La ventana indiscreta, La soga, Psicosis o Los Pájaros, en definitiva, las películas más importantes de la etapa americana de nuestro director.

Aunque su primera película la grabó en Munich, pronto se trasladó a Inglaterra dónde desarrollaría su primera etapa, la llamada inglesa, con películas no tan populares como la americana pero que nos ha dejado joyas cómo Los 39 escalones, El hombre que sabía demasiado y otros títulos que nos hacían presagiar una evolución hacia las que serían sus obras maestras, que romperían el clasicismo impuesto (la producción en serie, el star system…) y darían paso a un nuevo cine,  concretamente en el género del suspense.

Es en 1939 cuando se traslada a Hollywood animado por su amigo David Oliver Selznick, productor que financiará sus primeros títulos en EE.UU. (Rebeca, Sospecha, La sombra de una duda…)

En 1944 crea su propia productora y comenzará a trabajar con grandes nombres como Warner Brothers o Paramount Pictures.
Aunque ya había experimentado con un estilo narrativo distinto al utilizado normalmente en la época en filmes como Sospecha, Recuerda (el mundo de lo onírico, los flash-backs) o Encadenados, en 1948 aparecerá un título que podría decirse que revolucionará el mundo del cine y acabará de romper el clasicismo hollywoodiense presentando a Hitchcock como un genio, nos referimos a La soga.

El director y su actores durante el rodaje de La soga (1948)

Protagonizada por James Stewart (unos de sus actores fetiche junto con Cary Grant) introduce en el mundo de la narración fílmica el “plano secuencia”, esto es, la idea de grabar una escena en un solo plano sin cortes, al más puro estilo teatral. Y ese es el efecto que nos da la película al verla, aunque para ello tuvo que cambiar varias veces el rollo de la cámara y realizar un par de cortes, disimulados magistralmente para que el espectador no los notase y el efecto fuese perfecto.

"Si es una película buena, el sonido podría irse y la audiencia todavía tendría una idea perfectamente clara de lo que pasa".

Este periodo, incluido en su etapa americana es denominado por la mayoría de historiadores como “periodo manierista”.
A La soga le seguirían títulos como Crimen perfecto (1954), La ventana indiscreta del mismo año, Atrapa a un ladrón (1955), El hombre que sabía demasiado (1956), Vértigo (1958), Con la muerte en los talones (1959), Psicosis (1960), Los pájaros (1963) o Marnie, la ladrona (1964).

La mayoría de estos films han sido homenajeados en el capítulo del Ministerio.

La ventana indiscreta en el momento en que Salvador mira a los obreros por la ventana mientras está en una silla de ruedas (como James Stewart) con Irene detrás (Grace Kelly).
El vestuario de Amelia es todo un tributo a Tippi Hedren en Los pájaros, sobre todo cuando lleva puesto el traje de chaqueta verde.
Los guiños a Psicosis están más que presentes en varias escenas, incluyendo un recuerdo a la escena de la ducha cuando Pacino lucha con "el ruso" en el Cementerio de San Sebastián, minutos después el momento en que Pacino es víctima de un intento de ahogamiento mediante una cuerda por el mismo personaje enemigo, es muy similar al protagonizado por James Stewart en La soga.

Escena de la escalera de Vértigo(1958)

Vértigo, protagonista indiscutible del capítulo, se deja ver en el plano de la escalera (el plano cenital donde Marta aparece supuestamente muerta tendida al final del hueco de la misma), en el desasosiego de Pacino al dormir, o en algunas escenas de la carretera. También en el cementerio, cuando Marta juega al despiste  pareciendo estar y no estar ante los ojos de Pacino (Pacino con el gorro y Marta, con el traje de chaqueta bien podrían ser James Stewart y Kim Novak que en la película también aparecían de esa guisa  en un cementerio).
Encontramos también detalles que nos recuerdan a Cortina rasgada.

Otro tema que se toca en el capítulo acerca del director, es su relación con las mujeres, con las actrices protagonistas de sus películas.

El director y sus musas
Siempre se ha dicho que Hitchcock tenía debilidad con las mujeres y que le gustaban sobre todo las rubias para interpretar los papeles protagonistas, pidiendo incluso a alguna que se tiñese para protagonizar sus guiones.

Joan Fontaine en  Rebeca (1940)

A su llegada a Hollywood una de las primeras actrices en rodar con él fue Joan Fontaine, con la que grabó Rebeca y Sospecha, la actriz que por entonces no era muy conocida, fue descrita por la mujer de Hitchcock (Ayudante de dirección de muchas de sus películas) cómo “demasiado tímida y remilgada hasta extremos insoportables”.
Aunque el resultado final del trabajo no gustó a Hitchcock, volvió a contar con ella para interpretar Sospecha en 1941 junto a Cary Grant.

Ingrid Bergman fue otra de sus musas, la primera película que protagonizó fue Recuerda, con Gregory Peck. A la actriz no le gustaba mucho su papel y sobre todo su historia de amor con Peck, pero veía algo especial en la película y admiraba el trabajo que Dalí diseñó para la misma (que tal y como se explica en el capítulo, de los veinte minutos rodados con escenas del pintor, tan solo se incluyeron cinco)
En Encadenados tampoco le convencía a la actriz la escena del beso con Cary Grant - considerado uno de los besos más largos y sensuales del cine clásico - a lo que Hitchcock le contestó: «Ingrid, finge».
Hitchcock se enamoró de ella pero no fue correspondido. Sin embargo la actriz y el director conservarían una buena amistad durante toda su vida. Trabajarían juntos también en Encadenados y Atormentada.

Ingrid Bergman y Hitchcock

Grace Kelly y Alfred Hitchcock

Con Grace Kelly le pasó lo mismo que con Bergman, se enamoró de ella y la hizo protagonista tanto de sus películas como de sus antojos.
Le daría su primer papel en La ventana indiscreta (1954) y trabajaría con ella también en Crimen perfecto y Atrapa a un ladrón (1955).
Dispuso para ella incluso su vestuario, diseñado cuidadosamente para cada escena, los colores y el tipo de ropa de sus protagonistas eran vitales para el ritmo de la película en los mundos hitchcockianos.
En el rodaje de Atrapa a un ladrón Grace Kelly conocería a su futuro marido, Rainiero de Mónaco, abandonando posteriormente el mundo del cine.

En 1963 llegaría Tippi Hedren, protagonista de Los pájaros. La actriz es la que más ha dado que hablar acerca del trato que Hitchcock daba a sus actores durante los rodajes.
Tippi, no era una actriz consolidada, realmente no era ni siquiera actriz, Alfred Hitchcock la conoció a través de un anuncio de televisión y se quedó prendado de su belleza clásica. Tenía 32 años, y firmó un contrato que duraba ocho con la productora. La Universal nunca entendió el por qué de este contrato con una actriz sin experiencia.
La relación con Tippi Hedren era obsesiva, la manejaba a su antojo y no dejaba que nadie del rodaje se acercase a ella una vez se acababan de rodar las escenas, ni siquiera que compartieran taxi de camino a casa, la vigilaba constantemente  llegando a espiarla incluso en su tiempo libre.
Se decía que la quería convertir en la nueva Grace Kelly. Le diseñó incluso un vestuario para usar en su día a día.
Tippi (según ella mismo contó) no podía romper su contrato porque necesitaba el trabajo y el dinero, y además en aquello tiempos una demanda por acoso no prosperaría.
Cuando peor lo pasó fue en la grabación de la escena final de Los pájaros, a pesar de que le habían perjurado que los pájaros serían de atrezo (con un sistema mecánico), nada de eso, soltaron cientos de aves de todo tipo que atacaron sin piedad a la actriz, hiriéndola incluso en un ojo,  teniendo que ser ingresada como consecuencia de las heridas unidas a un ataque de ansiedad.

Tippi Hedren en el rodaje de "Los Pájaros"

Tippi Hedren llegó a decir que Hitchcock arruinó su carrera, pero no su vida. La incitaba incluso a beber alcohol.
Por navidad regaló a Melanie Griffith (hija de Tippi) una barbie con el rostro de su madre metida en un ataúd.
Le preparó su siguiente película: Marnie la ladrona. Durante el final del rodaje intentó seducirla en su camerino, pero ante su negativa, no la volvió a llamar para trabajar y hablaba de ella como “esa chica”. Se dice que su mala suerte en los años posteriores de trabajo se deben a que Hitchcock la metió en su “lista negra”.
Trabajaría con muchas otras actrices como Vera Miles, Janet Leigth (quién repitió en Psicosis tantas veces la escena de la ducha, que estuvo varios meses sin ducharse porque sentía pánico), Kim Novak o Eva Marie Saint.

Algunas curiosidades sobre Alfred Hitchcock
A pesar de haber rodado más de 50 películas el británico nunca recibió el Óscar al mejor director, ni ninguno de sus filmes el de mejor película; ni siquiera el Óscar honorífico.

Hitchcock salía en cada una de sus películas haciendo un pequeño cameo de unos segundos.
Su mujer, Alma, fue ayudante de dirección de muchas de sus películas y su hija Patricia apareció brevemente como actriz en alguna de ellas.

Rodó cine mudo, sonoro, en blanco y negro y en color.

Aunque resulta casi incomprensible, tenía fobia y asco a los huevos. Los detestaba. El mismo odio le despertaba la policía, los lugares altos y los niños pequeños.

"Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Esto es el suspense".

 


 

Bibliografía

  • 1912. El nacimiento de un teatro. Teatro Victoria Eugenia [Web oficial] Recuperado en: https://www.victoriaeugenia.eus/100urte/laredsocial_historia_1912.html [Consulta: 10 de junio de 2017]
  • 1953. Escalera de estrellas. Teatro Victoria Eugenia [Web oficial] Recuperado en: https://www.victoriaeugenia.eus/100urte/laredsocial_historia_1953.html [Consulta: 10 de junio de 2017]
  • ALONSO, Begoña. La maldición de Bette Davis (20 de septiembre de 2016) en: Ocio Cultura. Elle [Revista Online] Recuperado en: http://www.elle.es/living/ocio-cultura/g792250/la-maldicion-de-bette-davis/ [Consulta: 10 de junio de 2017]
  • CABELLO, David. 10 Curiosidades que no sabías de Vértigo de Alfred Hitchcock (7 de febrero de 2016) en: 10 curiosidades. Luces de Sala [Web]. Recuperado en: http://www.lucesdesala.com/2016/02/07/10-curiosidades-que-no-sabias-de-vertigo-de-alfred-hitchcock/  [Consulta: 11 de junio de 2017]
  • CASTRO DE PAZ, José Luis. Alfred Hitchcock. Colección Signo e imagen. Madrid: Editorial Cátredra, 2000.
  • Curiosidades sobre el Festival de San Sebastián (21 de septiembre de 2014). España Buenas Noticias [Diario Digital]. Recuperado en: http://ebuenasnoticias.com/2014/09/21/curiosidades-sobre-el-festival-de-san-sebastian/ [Consulta: 10 de junio de 2017]
  • FRATTINI, Eric. KGB. Historia del Centro. EDAF, 2005.
  • HERNÁNDEZ RUIZ, Javier. Hithcock, creador del cine moderno. Nueva Revista, 68 (marzo 2000). Recuperado en: http://www.nuevarevista.net/articulos/hithcock-creador-del-cine-moderno [Consulta: 11 de junio de 2017]
  • Historia del Hotel María Cristina. Hotel María Cristina de San Sebastián [Web oficial] Recuperado en: http://www.hotel-mariacristina.com/historia-del-hotel-maria-cristina-san-sebastian [Consulta: 10 de junio de 2017]
  • JARQUE IÑÍGUEZ, A. España. Estados Unidos. Guerra fría y bases. Revista Española de Estudios Norteamericanos, 5 (1992). pp. 92-103.
  • JIMÉNEZ PASCUAL, Rafael. Vértigo, poesía y credo del cine de Alfred Hitchcock.  Foro de Educación, 13 (2011). Recuperado en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3860549 [Consulta: 11 de junio de 2017]
  • María Cristina de Hasburgo-Lorena. Auñamendi Eusko Entziklopedia [Enciclopedia online] Recuperado en: http://www.euskomedia.org/aunamendi/92237 [Consulta: 10 de junio de 2017]
  • MCMAHON, Robert J. La Guerra Fría. Una Breve Introducción. Madrid: Alianza Editorial, 2003.
  • Premios 6 edición. 1958. Festival de San Sebastián [Web oficial] Recuperado en: https://sansebastianfestival.com/1958/premios_y_jurados/premios/1/51/es [Consulta: 10 de junio de 2017]
  • SOREL, Andrés. Miguel Hernández, memoria humana. Madrid: Ediciones Vitruvio, 2010.
  • SPOTO, Donald. Las damas de Hitchcock. Editorial Lumen, 2008.
  • TRUFFAUT, François. El cine según Hitchcock. Alianza Editorial, 2003.
  • Un poco de historia. Festival de San Sebastián [Web oficial] Recuperado en: https://www.sansebastianfestival.com/archivo/1/36/es [Consulta: 10 de junio de 2017]
  • Yoldi, Pili: Cuando Hitchcock estuvo aquí (16 de septiembre de 2016). Festival de San Sebastián [Web oficial] Recuperado en: https://sansebastianfestival.com/2016/festival_diary/1/5952/es [Consulta: 10 de junio de 2017]
Historia 2.0

Cuéntanos que opinas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies