Castro Celtibérico de "El Ceremeño"

Introducción

Nos encontramos en pleno territorio celtibérico dominado por los arévacos, cuyos poblamientos responden a un esquema bastante uniforme: pequeños asentamientos en altura con claro dominio del territorio, acceso directo a fuentes hídricas, potentes sistemas defensivos, viviendas de pequeño tamaño rectangulares con zócalos de piedra y paredes de adobe, estructura social jerarquizada con una élite guerrera en su cúspide, y con la aparición de dos ritos funerarios nuevos: por un lado, la cremación, y por otro lado el descarnamiento al aire libre, reservado para las élites.

Localización del yacimiento. Fuente: celtibericahistorica.es

En definitiva, nos encontramos ante una cultura heredera del momento inmediatamente anterior, pero que a pesar de estar formada por distintas tribus o etnias acabaran formando la Celtiberia. Ya a partir del siglo IV-III a.C., algunos escritores grecolatinos empezaran a relatar y que consiguió frenar de alguna manera la romanización de la Península Ibérica.

El castro celtibérico de El Ceremeño se encuentra en el término municipal de Herrería, al noreste de la provincia de Guadalajara, en la comarca de Molina de Aragón. Se localiza en un cerro a 1607 m. s.n.m. llegando a ocupar una superficie de hasta 2000 m2.

  • Fases de ocupación

La ocupación del yacimiento la podemos diferenciar en dos poblamientos bien diferenciados:

  • Ceremeño I (Siglo VI a.C.- Celtbérico Antiguo): Los restos arqueológicos nos muestran evidencias de la vinculación de este asentamiento con la zona del valle del Ebro, y además un fuerte comercio con la cultura ibérica. Este breve periodo de ocupación finaliza tras un incendio que asola la totalidad del poblamiento a pesar de contar con sólidas construcciones de piedra.
  • Ceremeño II (Siglo V a.C. –Celtibérico Pleno): A pesar de contar con muchas similitudes al periodo inmediatamente anterior, la orientación de las viviendas varía un poco y aumentan de tamaño, aparecen torres en el sistema defensivo, y respecto a la cultura material se aprecia una creciente influencia del mundo ibérico en la cerámica dejando a un lado el estilo autóctono.

Trazado Urbano del Yacimiento

La disposición de los edificios y las calles nos hace llegar a la conclusión que corresponde al modelo de hábitat de calle central. Alrededor del poblado se conoce la existencia de una muralla que rodeaba toda la zona ameseteada del cerro por el norte, el oeste y el sur alcanzando al menos 165 cm de altura, aunque probablemente fuera mayor, no obstante, no se conserva.

Respecto a las viviendas, se cumple la norma del momento: estructuras de forma rectangular, con un espacio de entre 35 y 50 m2 repartidos entre varias estancias (vestíbulo, habitación y despensa). Techumbres con estructuras de pino cubiertas por barro y ramajes con el objetivo de impermeabilizar.

Visión de la muralla. Fuente: celtiberiahistorica.es

Con la segunda ocupación, tras el incendio se asientan sobre el modelo urbano anterior, por lo que solo encontramos algunas variaciones respecto a la orientación de las viviendas. Las innovaciones las encontramos en la muralla con la aparición de dos torres situadas en los dos puntos más vulnerables de la defensa del asentamiento:

  • Torre Suroeste: Tiene una planta trapezoidal con unas dimensiones de 3,60x3,10x 6 metros y una altura de
    unos 150 centímetros que probablemente fue mucho más alta y debió superar la muralla. Su lado oeste y sur se apoyan sobre la muralla mientras que en la parte este está adosada la vivienda II quedando libre únicamente la cara norte. Está construida por dos parámetros externos realizados mediante la superposición de dos hiladas de forma paralela de una anchura de unos 80cm.  La piedra utilizada es caliza y la forman bloques de forma prismática.
  • Torre Noroeste: Se encontraba delimitada por sendos muros en ángulo recto. Debido a su tipología, hace pensar que se trataba de una estructura hueca con un armazón de madera en su interior. Como consecuencia de las fases de derrumbe apareció colmatada de material.

Plano del urbanismo. Fuente: revives.es

Durante El Ceremeño II se modifica levemente el trazado urbano del asentamiento. Ahora, el poblado queda dividido en dos barrios o sectores por un muro corrido en dirección este-oeste en el que las viviendas apoyan su parte trasera. Se repite el modelo de calle central, aunque ahora con dos calles paralelas.

  • Calle Sur: Tiene una longitud de unos 30 metros desde la puerta del poblado siguiendo la pendiente del terreno que probablemente ayudaría a la evacuación de aguas del asentamiento. Probablemente la calle estuviera formada por grandes lajas de piedra que cubrían el centro y una especie de aceras.  Su anchura varía entre los 2,70m y los 4 metros al adaptarse a los espacios que dejan entre sí las viviendas. Apoyando la parte trasera de la vivienda en el lienzo sur de la muralla nos encontramos con siete viviendas adosadas.

Su construcción se iniciaba con un zócalo de piedra de cuatro o cinco hiladas de sillas de piedra caliza de una altura media de 50 cm que se apoyaba directamente sobre las arcillas naturales y utilizándose una especie de mortero en algunos sitios para nivelar el terreno. Sobre este zócalo se levantaban las paredes de adobe.

  • Paseo de Ronda: Es el espacio que va desde la torre y a lo largo de la muralla oeste y las viviendas II, Ib y VI. En este espacio también nos encontramos con unos adobes apisonados que probablemente formaran el fondo o la base de un horno, todo parece indicar que ese lugar estaba destinado a algún tipo de elaboración artesanal.
  • Calle Norte: Es paralela a la calle Sur y por ahora solamente está delimitado sur recorrido ya que aún no se ha excavado esa zona.

La Economía del Poblado

La economía de El Ceremeño se debía basar mayoritariamente en la ganadería, y en menor medida en la agricultura, basándonos en la altura, la topografía y la escasa calidad de los suelos para su cultivo. A pesar de ello, durante su excavación se han encontrado cereales de ciclo corto como el mijo que nos lleva a pensar que pudo haber una posible alternancia de cultivos a lo largo del año que implicaría un mayor rendimiento de la tierra.

Aparte de cereales se documentan algunas plantas herbáceas comestibles, posiblemente cultivadas en huerta: brasicaleae tipo col, breza, nabo, chenopodialeae y otras como condimento como el romero, la salvia, el orégano o la melisa.

Respecto a la explotación ganadera, la fauna recogida en el yacimiento, nos habla del predominio de la ganadería ovina, y en una ínfima representación del vacuno y suido. En base a la cantidad de restos de ciervos, también podemos pensar que la caza jugó un papel fundamental.

La Cultura Material

Brasero de arcilla. Fuente: ceres.mcu.es

 El material más abundante se trata de cerámica, tanto a mano como a torno, seguido por la industria lítica y por elementos de adorno personal.

En el primer grupo, destacan los vasos pequeños y tazas bicónicas con borde exvasado y asa de cinta lateral, platos con decoraciones excisas, cerámica grafitada. Además de elementos de vajilla, se encontraron pesas de telar, madejadores y morillos macizos prismáticos, cuya función se relaciona con la sacralidad.

Respecto a la cerámica a torno encontramos tinajas sin hombro con borde de pico de pato, jarras pintadas, urnas con orejetas, platos de cerámica gris y sítulas.

Por último, aparecen una serie de molinos barquiformes, hachas pulimentadas, mangos de asta y una pequeña colección de bronces compuesta por fíbulas de tipo acebuchal, ancora y anulares hispánicas, éste último el más abundante, y un broche de cinturón ibérico

Hebillas procedentes de la necrópolis. Fuente: Cerdeño (2007)

Visita

Fuente: Mapio.net

Queremos aprovechar esta ocasión para reseñar la visita que pude realizar hace escasos meses. Aunque solo hablaremos del yacimiento, recomiendo encarecidamente la visita del Museo Comarcal de Molina de Aragón para entender la importancia y la diversidad de la comarca.

Para llegar al yacimiento se accede desde la carretera N-211 hasta llegar a Herrería y desde ahí sale un camino de tierra bien señalizado hasta llegar a una pequeña zona para dejar el coche.

Se puede visitar mediante visita guiada, la cual desconocemos ya que por problemas de horarios nos fue imposible pero que podéis concertar a través de su página web y correo electrónico http://www.geoparquemolina.es.

Vista del trazado urbano. Fuente: Celtiberiahistorica.es

Nosotros optamos por ir por nuestra cuenta, para ello hay que acceder por una entrada trasera del recinto vallado. Aunque con el paso de los años se puede apreciar un importante nivel de abandono, la visita es idónea. Espacios bien diferenciados, cartelas que permiten seguir una visita bien ordenada y aunque la información en ellas te permite hacerte una idea general lo suficientemente amplia, sí que se echa en falta un paso un poco más allá acerca de la cultura material, economía o sociedad del asentamiento.

Bibliografía

  • BENDALA GALÁN, M.(2000): Tartesios, Iberos y celtas. Pueblos, culturas y colonizadores de la Hispania antigua.  Madrid.
  • CERDEÑO, M. L. (2002): El Castro celtibérico de “El Ceremeño”. Teruel.
  • CERDEÑO, M. L. (2007): La Necrópolis Celtibérica de Herrería III y IV (Guadalajara), Fundación Segeda, Zaragoza.
  • JIMENO MARTÍNEZ, A.: Celtiberia Histórica. Recuperado en: http://www.celtiberiahistorica.es/. (Consulta 04/04/2017).
  • LORRIO, A. J. (1997): Los Celtíberos. Madrid.

 

Si quieres utilizar este texto perteneciente a Historia 2.0, no olvides citarnos de la siquiente forma:

De La Gándara, Sergio. "Castro Celtibérico de "El Ceremeño" en: Artículos. (06 de abril de 2017) Historia 2.0. [Blog] Recuperado en: http://historiadospuntocero.com/ceremeño ‎ [Consulta: fecha en que hayas accedido a esta entrada]

Sergio de la Gándara

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