Krampus, oscura Navidad.

La Navidad muestra hoy su cara más amable llenando nuestros hogares de luces y bolas de colores brillantes, regalos, alegres tonadillas, chocolates y un sinfín de personajes dulces y bondadosos que pueblan y adornan belenes, nevados árboles y flores típicas. Sin embargo, esta idílica época de celebración familiar no siempre fue así. Hubo un tiempo en el que las leyendas, los cuentos y la tradición oral en general nos mecían con el rumor del peligro y de la más cruda oscuridad acechando tras la puerta. Y así, la Navidad, no estuvo tampoco exenta de malvadas criaturas y espíritus que aguardaban la llegada de la noche para rendir cuentas.

Qué o quién es el Krampus

El Krampus -erróneamente identificado como el anti Papá Noel- es una figura mitológica de las regiones alpinas – sobre todo Alemania, Austria, Suiza y Eslovenia- y parece ser que también del folclore croata y checo por influencia, que aparece la noche del 5 de diciembre durante la Krampusnacht –noche del Krampus- acompañando a San Nicolás para castigar a aquellos niños que no se han portado bien.

Su aspecto, aunque varía entre regiones, es representado como el de una robusta bestia diabólica con grandes cuernos en la cabeza, una larga lengua roja y bífida y una cabellera negra. Su cuerpo estaría cubierto por un tupido pelaje oscuro y sus patas acabarían en pezuñas.

 

Ilustración original de © MARTA HERNÁNDEZ. Todos los derechos reservados // All rights reserved.

 Origen y tradición.

Sabemos que el vocablo krampus deriva del alto alemán antiguo krampen -garfio o garra-. Su origen exacto, sin embargo, es complicado de establecer. Algunos historiadores y antropólogos han postulado que es anterior al cristianismo y que puede proceder de la mitología nórdica –National Geographic afirma que el krampus sería descendiente de Hela, hija de Loki y Angrboda- y el paganismo germánico.

Esta figura antropomórfica formaría parte, según el folclore alemán, de la Compañía de San Nicolás, un grupo de personajes tanto benévolos como maliciosos pero estrechamente relacionados con la figura del obispo y asociados a él.
Según la tradición, a partir del 5 de diciembre –Krampusnacht-, resonaban por las calles el eco de sus pezuñas y el chocar de las cadenas que llevaba colgando alrededor del cuerpo. Otras variantes también le cuelgan de un cinturón campanas o cascabeles de diferentes tamaños.

En contraposición a San Nicolás, quien daba regalos y dulces a aquellos niños que habían sido buenos durante el año, el Krampus capturaba a los que se habían portado mal y juzgaba su comportamiento. Si solo habían sido traviesos, el krampus les advertía y les dejaba carbón, palos y piedras; si eran lo suficientemente malos, serían azotados con las ramas de abedul que éste llevaba consigo; pero si habían sido muy, muy malcriados y desobedientes, el krampus los capturaba, metía en una cesta que llevaba en su espalda y bien los torturaba arrojándolos a un río o un lago congelados, bien los llevaba a cumplir un año de condena a su hogar del inframundo o bien los devoraba, según variara la tradición de unas regiones a otras.

Aunque pudiera parecer un ente maligno, lo cierto es que su presencia junto a San Nicolás representó el equilibrio entre la luz y la oscuridad, proveyendo armonía entre el bien y el mal. No es su antítesis, sino una especie de sirviente puesto que San Nicolás, en su omnisciencia, juzgaba al niño y dependiendo del resultado, le daba un premio o le mandaba a la bestia.

Los elementos paganos se mezclan con los cristianos en estas ceremonias tradicionales de invierno ya que en la región alpina, la relación entre la Iglesia católica y el paganismo ha sido ambivalente: mientras que ciertas costumbres sobrevivieron a la influencia de la iglesia en valles remotos e inaccesibles, otras costumbres fueron aisladas de manera activa a lo largo de los siglos.

Maurice Bruce nos habla en su obra de esa duplicidad y así, por ejemplo, las ramas de abedul podrían tener una conexión con los ritos de iniciación de ciertos clanes paganos. Ritos que implicaban la atadura y la flagelación como una forma de muerte simulada. Por otro lado, las cadenas podrían haber sido introducidas en un intento cristiano de “atar al diablo” o, de nuevo, ser un remanente de ritos de iniciación paganos. Así, esta criatura mitológica se convertía en demonio cristiano y su figura perviviría asociada a la de un santo.

En la actualidad.

Ya desde 1800, las familias se enviaban o intercambiaban tarjetas navideñas –Krampuskarten- en las que aparecía ilustrado nuestro protagonista acompañado unas veces de rimas cómicas y poemas y otras, representándolo de forma jocosa persiguiendo a mujeres exuberantes.

Dependiendo de las regiones, se acostumbraba a dejar velas en las ventanas para ahuyentar a este demonio o le ofrecían un aguardiente de frutas. En Estiria -Austria- se guardan todo el año unas ramitas de abedul coloreadas en dorado como recordatorio para el niño de la casa; y en algunas partes de Eslovenia, es el Parkelj quien acompaña a Miklavž, la forma eslovena para San Nicolás.

Aunque la celebración estuvo a punto de desaparecer en varias ocasiones –la iglesia católica la prohibió en el siglo XII y casi desaparecieron tras la guerra civil austríaca y la II Guerra Mundial-, el Krampus y su Krampusnacht o Krampuslauf –marcha del Krampus- están hoy más vivos que nunca. En Austria, la gente se disfraza y deambula por las calles asustando a niños y adultos y su celebración se ha extendido a áreas de Estados Unidos donde ha inspirado películas, libros, cómics o videojuegos.

 

Bibliografía

BRUCE, Maurice. "The Krampus in Styria". Folklore.

HONIGMANN, John J. "The masked face". Ethos. American Anthropological Association.

RIDENOUR, Al. "The Krampus and the old, dark Christmas roots and rebirth of the folkloric devil". Feral Housel

"Santa’s Horned Helper: The Fearsome Legend of Krampus, Christmas Punisher". (3 de diciembre de 2015) Ancient Origins. [Web] Recuperado en: http://www.ancient-origins.net/myths-legends/santa-s-horned-helper-fearsome-legend-krampus-christmas-punisher-004799 [Consulta: 9 de diciembre de 2016]

 

Si quieres utilizar este texto perteneciente a Historia 2.0, no olvides citarnos de la siquiente forma:

GODINO CUETO, Irene. "Krampus, oscura Navidad" en: Cápsulas históricas. (20 de diciembre de 2016) Historia 2.0. [Blog] Recuperado en: http://historiadospuntocero.com/krampus-oscura-navidad/ [Consulta: fecha en que hayas accedido a esta entrada]

Irene Godino Cueto

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