Cogotas I: Una cultura meseteña inmersa en la Edad del Bronce

Introducción

Dispersión de yacimientos y hallazgos con cerámicas de Cogotas I en la Península Ibérica

En el interior de la Península Ibérica, concretamente en la meseta, encontramos un complejísimo contexto cultural durante el final de la Edad del Bronce (1250 a.C. – 850 a. C.), pero estamos ante una cultura de la que se desconocen muchos elementos. Se puede apreciar un desarrollo impreciso caracterizado por cerámicas incisas y excisas: Es debido a la aparición de estas cerámicas en el yacimiento de Las Cogotas (Ávila) que se le ha dado el nombre a esta cultura de Cogotas I.

En rasgos generales podemos dar a esta cultura una cronología algo anterior al 1.400 a.C. (lo que explicaría la relación con los últimos restos del campaniforme), y se desarrollaría durante todo el Bronce Final hasta el principio de la Edad del Hierro. Estamos hablando de un inicio aprox. entre 1.800 – 1.700 a.C. hasta 1.000 – 800 a.C. dependiendo de las diferentes interpretaciones.

Debido a todo esto, la cultura de Cogotas es una de las más interesantes del Bronce Final peninsular: la encontramos como una cultura que entronca el campaniforme, habiendo una primera etapa conocida como Post-Campaniforme o Pre-Cogotas, y que acaba enlazando al inicio de la Edad del Hierro.

Propuestas Cronológicas

Uno de los temas candentes en los debates historiográficos sobre Cogotas I es la de cronología, debido a la cantidad de datos dispares, la falta de fechas en algunos casos y las diferentes teorías propuestas. Por ello, desde los años ’80 se han sucedido diversas cronologías, pero nosotros vamos a utilizar la propuesta a finales de los 90 por Catalina Galán Saulnier.

Secuencia cultural durante el I milenio a. C. en las diferentes áreas de la Península Ibérica

  • Primera fase (2050 – 1700 cal. ANE): Destaca el apreciable retroceso de las fechas de origen, lo que se debe a que la investigadora no considera que haya suficientes motivos para desestimar la datación de 2034 cal. ANE de El Portalón de Atapuerca o la de 1920 cal. ANE de Castelho Velho. Pero esta nueva perspectiva daría una vuelta entera a toda la explicación sobre Cogotas I, ya que estamos moviendo el origen del grupo cultural de la meseta al yacimiento burgalés, extra meseteño, lo que daría lugar a una nueva zona nuclear en el alto Ebro llegando después a la Meseta y al Duero. Esta nueva visión explicaría muchas incógnitas como la aparición de ciertos objetos claramente pertenecientes al ámbito de Cogotas I en el siglo XX a.C. en zonas muy distante como son Burgos, Zaragoza o Portugal.
  • Segunda fase (1700 – 1550 cal. ANE) Esta segunda etapa correspondería a un desarrollo pleno del horizonte cultural. Para apoyar esta idea, la autora defiende que si un complejo cultural está suficientemente formado y consolidado a partir d ese momento acogerá y absorberá inmigrantes, y este sería uno de los fenómenos que se pueden apreciar en los yacimientos como la incorporación de nuevas decoraciones o la fundación de nuevos asentamientos. Esta hipótesis explicaría que a partir del siglo XVI cal. ANE aparecen nuevos asentamientos, nuevas formas cerámicas o decoraciones excisas y que esta incorporación decorativa fuera la representativa de la alfarería tradicional de Cogotas I. Este hecho ayudaría a entender el porqué de la difusión de la cerámica de Cogotas I incorporando el concepto de “apertura de mercados”.
  • Tercera fase (1550 – 625 cal. ANE): Lo que sí está claro es que en el 1550 cal. ANE se da un punto de inflexión cronológico y otro en el 1350 cal. ANE, se detectan hechos como el abandono de ciertos asentamientos como La Venta, se interrumpe la llegada de cerámicas al sureste y al Valle del Ebro pero que empiezan a aparecer en el valle del Guadalquivir. Otro de los elementos importantes de esta visión es el desplazamiento del centro neurálgico hacia el sur, aunque teniendo como límite el Tajo durante el último cuarto del II milenio.

Hábitat

Antes de hablar de los propios yacimientos merece atención la ubicación de los mismos. En general, los asentamientos se concentran en cuencas sedimentarias y principalmente en la confluencia de dos cursos fluviales. De manera menos habitual podemos encontrar poblamientos en cerros en altura o en las proximidades de tramos fluviales encajonados o en lugares poco visibles.

Reconstrucción del castro de Las Cogotas (Cardeñosa, Ávila)

También apreciamos una cierta preferencia por zonas de alto rendimiento agropecuario ya que es donde se pueden encontrar buenos pastos y unos cultivos donde no serían necesarias grandes infraestructuras hidráulicas, por último, añadir que en estas ubicaciones resultaría relativamente sencilla la recolección de algunos frutos como las bellotas. Por consiguiente, la idea ampliamente postulada de un pastoralismo trashumante dejaría de tener tanto sentido como hasta ahora ya que bajo estas condiciones no existe una necesidad ganadera para la alternancia de pastos.

El tipo de yacimiento más común sería el de “fondos de cabaña” o “basureros”, que consisten en agujeros cavados en el suelo y, ocasionalmente, su finalidad sería el de obtener arcilla para producir adobes o tapial. Además, estos agujeros se aprovecharían como graneros o depósitos, una vez que el agujero queda inutilizado se llenaría de los detritus de todo el poblado, esto explicaría por qué han ido apareciendo cantidades ingentes de fragmentos cerámicos y de huesos en estos emplazamientos. Las “chozas” nunca se encuentran ya que estarían hechas de tierra y ramas por lo que no llegan hasta nuestros días, lo que denota la poca estabilidad que dan estas gentes a los asentamientos y por tanto no nos han llegado estructuras sólidas. Junto a estos “basureros” en algunos yacimientos aparece otro elemento que se han calificado como “manchas” y son extensiones más amplias sobre un terreno rebajado entre 20 y 40 cm y se suelen relacionar con estructuras de habitación. Normalmente en el interior de estas “manchas” se pueden apreciar restos de postes en negativo para poder sustentar la estructura, por tanto, estas manchas se relacionan directamente con cabañas.

La mayoría de los poblados son de tamaño mediano e incluso reducido, además existe la variable de que podrían cambiar de sitio ocasionalmente debido a la inexistencia de estructuras permanentes.

Cultura Material

Depósito de Huerta de Arriba (Burgos)

Metalurgia

La metalurgia es uno de los campos en los que la información es relativamente escasa. En el caso de la etapa Protocogotas, aparecen piezas de pequeño tamaño y de tipologías muy sencillas donde predominan los punzones, barritas o lingotes, hachas o puñales de remaches. El análisis de estas piezas muestra un uso variado entre aleaciones binarias y cobres naturales. Aunque con algunas excepciones puntuales como la presencia de fíbulas de codo, puñales, brazaletes, etc.

Industria Lítica

Estamos ante una industria que está en clara decadencia técnica y formal y pasa a convertirse en una técnica de carácter expeditivo, como sucede de forma generalizada en cualquier grupo cultural de esta cronología.

Lo más común es encontrar piezas de gran tamaño y poco normalizados, con un gran dominio del lascado multidireccional y paralelo. El elemento característico de estos momentos es la hoz, apareciendo en fases más tempranas con la forma de lámina de filos denticulados y posteriormente sobre lascas más reducidas de filo transversal denticulado.

En lo referente a la industria pulimentada es muy escasa, aunque se mantienen las hachas y las azuelas. Además, encontramos molinos barquiformes con pesos que podían llegar incluso a los 50 kilos.

Producción Cerámica

Decoración incisa y excisa de Cogotas I

La cerámica de Cogotas I se caracteriza fundamentalmente por sus atractivas cerámicas decoradas, vasos engalanados con motivos incisos, excisos, impresos y de boquique, rellenos a su vez de una pasta que provoca un contraste en la zona decorada y el fondo de la pieza. Estudios recientes han demostrado que la temperatura de cocción de estas cerámicas era inferior a los 850º y la fabricación se realizaba a partir de barros locales y usando hornos reductores (cerrados) dando tonos pardos y oscuros.

Se puede dividir esta cerámica en dos grandes grupos: la primera es la cerámica fina y por otro lado la cerámica tosca:

Respecto a este primer gran grupo, la principal característica es que es muy numerosa, si se compara con producciones cerámicas de la misma tipología en contextos culturales anteriores. Es una cerámica creada al detalle, es decir, de forma muy cuidada, con barros bien decantados, desgrasantes muy finos y acabados espatulados o bruñidos.

En lo tocante a los perfiles de la cerámica fina se pueden observar grandes cambios en la evolución de la misma, pero son frecuentes los tipos carenados, que en un primer momento son fuentes abiertas, con inflexión media o alta y cuerpo de tendencia cuenquiforme; posteriormente, esta tipología irá poco a poco evolucionando en vasos troncocónicos con carena media. Otras formas típicas del estilo Cogotas I serían los vasos y las ollitas globulares de pequeño tamaño y borde ligeramente vuelto. También se pueden encontrar escudillas, jarras de perfil en “S” y asa de cinta.

Al igual que las formas, el modo de cocción era muy cuidado por lo que en general se encuentra un horneado muy homogéneo.

Conjunto de Cogotas I de La Fábrica de Ladrillos (Getafe)

El segundo gran grupo son las cerámicas toscas o también conocidas como “de cocina”. Ya en el aspecto externo vemos un tratamiento más somero y las arcillas utilizadas tienen un grano más grueso y desgrasantes de mayor tamaño, debido a que el volumen de las piezas es mayor. Las formas tradicionales de este tipo de cerámico son las ollas y las orzas, aunque en menor medida se encuentran cuencos y ollas de perfil en “S”. En general este tipo de cerámica está exenta de decoración, aunque en el caso de este grupo estilístico es importante mencionar alguno de los casos, hablamos de las marcas de punta de navaja sobre los labios de las ollas y las orzas, o las huellas digitales que invaden toda la superficie visible en un vaso de San Román de la Hornija.

Respecto al horneado, en este caso cambia, estamos ante un horneado menos cuidado que lo podemos atestiguar debido a la menor cantidad de fuegos mixtos, es decir, reductor y oxidante.

Hablar del significado de la decoración del grupo estilístico Cogotas I, lo veo algo necesario ya que supone un cambio brusco con lo anterior. La decoración que observamos en la cerámica no busca segundas intenciones: no hay inquietudes religiosas, no se busca una identificación con una determinada casta, etc., pero si conforman un estilo decorativo. Además, en culturas previas esta cerámica fina y decorada pertenecía a las élites y solía tener alguna relación con el mundo funerario, en este caso no es así ya que este tipo de cerámica está estrechamente relacionada con la función doméstica.

Otro elemento que merece nuestra atención es que todo parece indicar que no existía un alfarero como tal, sino que eran las propias familias o grupos las que trataban de procurarse sus propias cerámicas especializando a algunos de los miembros en este oficio, probablemente una mujer siguiendo algunos estudios históricos y etnográficos.

Una vez analizado esto, no es difícil llegar a la conclusión de que probablemente en la cultura de Cogotas I se utilizara una vajilla de lujo para usos primarios.

Actividades de Subsistencia

Tradicionalmente se consideraba una cultura mayoritariamente ganadera por lo que se explicaba su itinerancia o nomadismo. En los últimos años, los diferentes análisis nos han mostrado que tenían una práctica de agricultura mixta de secano y de regadío, probablemente los cultivos cercanos a los asentamientos estarían dedicados a las leguminosas y los más alejado a cereales como el trigo y la cebada desnuda. Además de los productos cultivados, se apoyarían en la recolección de frutos como la bellota o la nuez.

Respecto a la ganadería encontramos un sistema dominado por el vacuno, llegando en algunos lugares a superar el 50%, seguido por las ovejas, cabras y de lejos, los cerdos. Además, encontramos de forma muy minoritaria el caballo y el perro. A esta fauna doméstica habría que sumarle la silvestre que estaría dominada por ciervos o por lagomorfos.

Bibliografía

  • ABARQUERO MORAS, Fco. Javier. Cogotas I. La difusión de un tipo cerámico durante la Edad del Bronce. Junta de Castilla y León, 2005.
  • BLASCO BOSQUED, Concepción: «Cogotas I en la Meseta Española». En RODRÍGUEZ MARCOS, A; FERNÁNDEZ MANZANO, J. (Coords.) Cogotas I: una cultura de la Edad del Bronce en la Península Ibérica: Homenaje a Mª Dolores Fernández – Posse. Universidad de Valladolid, 2012, pp. 187 - 218.
  • CASTRO M., Pedro; MICO P:, Rafael; SANAHUJA, Encarna: «Genealogía y cronología de la Cultura de Cogotas I», Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, 1995, nº 61, pp. 51 -118.
  • INIESTA AYERRA, Javier : «Materiales de Cogotas I procedentes del caserío de Perales», Tesis Doctoral, 2004.
  • MEDEROS MARTÍN, Alfredo: «El final de Cogotas I y los inicios de la Edad del Hierro en el centro de la Península Ibérica (1.200 – 800 a.C.)» En MORÍN DE PABLOS, J; URBINA MARTÍNEZ, D. (Coords.) El Primer Milenio a. C. en la Meseta Central: De la longhouse al oppidum, 2012, Vol. 1, pp. 64 - 97.
  • RUIZ ZAPATERO, Gonzalo : «La Construcción de la Cultura de las Cogotas», En BLÁNQUEZ PÉREZ, J; RODRÍGUEZ, NUERE, B. (Coords.) El Arqueólogo Juan Cabré (1882 – 1947): la fotografía como técnica documental: Madrid, Museo de San Isidro del 24 de junio al 31 de octubre de 2004, 2004,pp. 195 - 220.
  • SASTRE, J.: La Cultura de Cogotas [Web][Recuperado en: http://zamoraprotohistorica.blogspot.com.es/2008/01/la-cultura-de-cogotas.html] [Consultado: 9 de mayo de 2018].

Si quieres utilizar este texto perteneciente a Historia 2.0, no olvides citarnos de la siguiente forma:

De La Gándara, Sergio. "Cogotas I: Una cultura meseteña inmersa en la Edad del Bronce" . (10 de mayo de 2018) Historia 2.0. [Blog] Recuperado en: https://historiadospuntocero.com/cogotas/ [Consulta: fecha en que hayas accedido a esta entrada]

Sergio de la Gándara

Cuéntanos que opinas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies