Fernando, Bárbara y Farinelli. Amor por la música.

Un rey desconocido

Antes de centrarnos en la música, hablaremos un poco sobre un rey casi desconocido: Fernando VI (Madrid, 1713-1759). Tanto su padre Felipe V como su hermanastro Carlos III, han eclipsado su figura. Sin embargo, España gozó de una relativa paz y prosperidad durante su corto reinado (1746-1759). Además, su corte se convirtió en un hervidero de músicos y cantantes de ópera, dada la afición de Fernando y su esposa Bárbara de Braganza.

Retrato de don Fernando como Príncipe de Asturias, de Jean Ranc (1731) Museo Naval, Madrid

Retrato de don Fernando como Príncipe de Asturias, de Jean Ranc (1731) Museo Naval, Madrid

Fernando VI, era aún un bebé cuando su madre falleció y pocos meses más tarde, su padre contraía matrimonio con Isabel de Farnesio. Pese a que solo su hermano Luis sobrevivió, mantuvo siempre una relación muy estrecha con los hijos nacidos del nuevo matrimonio de su padre.

Felipe V, aquejado por la melancolía tras la muerte de su primera esposa (que le acarrearía graves problemas mentales en el futuro) decidió abdicar en su hijo Luis I que fue coronado en febrero de 1724. El joven rey, que siempre tuvo una salud muy delicada, falleció en agosto del mismo año de viruela. Felipe V, tras pensarlo mucho volvió a ponerse al frente de la monarquía hispánica. De este modo Fernando era jurado por las Cortes como Príncipe de Asturias y heredero al trono el día de Navidad de 1724.

Una novia para un príncipe

Ahora que era el heredero al trono, con 11 años recién cumplidos, su matrimonio era cuestión de estado. Su madrastra Isabel de Farnesio, una de las más hábiles políticas de su tiempo se encargó de la búsqueda de candidatas. Al final la elegida fue doña Bárbara de Braganza, hija de Juan V de Portugal y de María Ana de Austria, nieta por tanto del emperador Leopoldo.

Junto con el de Fernando, se acordó el matrimonio de su hermana María Ana Victoria de Borbón con el heredero del trono portugués José de Braganza. Como era costumbre cuando se concretaban los enlaces, las cortes se intercambiaban los retratos de los contrayentes. Mientras que los portugueses enviaron rápidamente el del príncipe José, dieron largas con el retrato de la infanta Bárbara. Finalmente, el marqués de Balbases, embajador español en Lisboa, mandó una descripción de la futura reina de España:

Una muchacha oronda de 17 años, carente de cualquier encanto físico, con la cara picada por las viruelas y un voluminoso pecho sumergido en un mar de collares y alhajas. Un adefesio.

Pero no quedó ahí la cosa. Finalmente se envió el retrato por medio del embajador que adjuntó una nota aclaratoria que decía:

...no está nada semejante, pues además de encubrir las señales de la viruela, se ha favorecido considerablemente los ojos, la nariz y la boca, facciones harto defectuosas...

Retrato de Bárbara de Braganza, reina de España de Jean Ranc (1729)

Retrato de Bárbara de Braganza, reina de España de Jean Ranc (1729)

Cuentan que el propio monarca Felipe V, siempre tan taimado y equilibrado, soltó un improperio al ver el retrato de su futura nuera. Si hubiera sido Velázquez el retratista, sabríamos qué hubiera contestado a la pobre Bárbara. Y es que la joven portuguesa pasaba por ser una de las infantas más feas de toda Europa, pese a ello, acumulaba una infinidad de dones intelectuales entre las que destacó su gran sensibilidad musical, gusto que por cierto también compartió con el que sería su futuro marido.

En la primera cita entre los novios tuvo lugar en 1729 cerca del río Caya, en Badajoz cerca de la frontera entre ambos reinos. La princesa, que iba excesivamente adornada con joyas, comenzó hablando en francés a su prometido (aunque el año antes ya se habían casado por poderes), siguió en alemán para terminar en latín. Fernando no pareció impresionado por su don de lenguas, pues apenas dijo un par de palabras en castellano y por pura cortesía. Según relata el embajador inglés que fue invitado al enlace, el Príncipe de Asturias tenía cara de haber sido engañado.

Un matrimonio feliz

Si bien este matrimonio —que se formalizó en Badajoz al día siguiente de la primera cita— tenía todas las papeletas para ser un desastre, finalmente resultó muy feliz para ambos. Fernando, que siempre había tendido hacia la melancolía y estuvo falto del cariño maternal, encontró en Bárbara a una compañera cariñosa y comprensiva que alivió su atormentada alma.

Mientras fueron príncipes de Asturias, Isabel de Farnesio les mantuvo apartados de la vida política. La ambiciosa e intrigante reina de España no se fiaba de su hijastro temerosa que de que orquestase algún complot contra su padre. Muy lejos de su intención pues tanto para Fernando como para Bárbara, la política era un asunto tedioso.

Clavecín atribuido a Johann Ludwig Hellen (Berna, 1779) - Berlín, Musikinstrumentenmuseum

Clavecín atribuido a Johann Ludwig Hellen (Berna, 1779) - Berlín, Musikinstrumentenmuseumr

La mayor parte del tiempo Fernando cazaba en las inmediaciones del Palacio del Buen Retiro, por su parte Bábara se quedaba en palacio componiendo pequeñas obras musicales que ella misma interpretaba junto con una orquesta de cámara tocando el clavecín o cantando. También solía imprimía y encuadernaba libros en una pequeña imprenta que hizo construir en palacio.

Pese a todo, Bárbara siempre trató de que su marido interviniese lo más posible en política pese a las restricciones de su suegra. Así, pudo asistir a varios encuentros con mandatarios extranjeros y expresar su opinión e incluso debatir abiertamente con su padre sobre algunos asuntos de política interior.

Pero había algo que enturbió el ánimo del joven matrimonio. Desde la llegada de Bárbara a Madrid corrió el rumor de que era incapaz de concebir hijos. Dicho rumor fue difundido, con casi total seguridad, por su propia suegra. No obstante, parece ser que Fernando carecía de algo esencial para concebir pues, aunque satisfacía a su mujer en el lecho, según un informe del embajador francés en Madrid:

…carece de algo muy esencial, de lo que con artificio se quita en Italia, a quienes se desea que figuren en una capilla de música…

Pese a que esta situación hizo que la reina Isabel redoblara las críticas y los despechos contra los príncipes de Asturias, estos nunca respondieron  a sus provocaciones.

Tras una larga enfermedad que había hecho perder la razón a Felipe V, muere en julio de 1746, subiendo al trono su hijo ya como Fernando VI solo dos días después.

Una corte ilustrada y musical

La muerte de su padre supuso un duro golpe para el ánimo de Fernando, además la responsabilidad que acababa de caer sobre sus hombros hizo mella en su salud mental. Con la intención de distraer a su marido Bárbara de Braganza hizo construir un pequeño teatro en el Palacio del Buen Retiro. Todas las noches se representaban para el joven matrimonio real obras de teatro, óperas o conciertos. La propia reina, que como ya hemos dicho era una virtuosa intérprete, solía actuar para su marido.

Entre los músicos que amenizaban las veladas de los encuentros privados y públicos de los reyes se encontraban el compositor Domenico Scarlatti y el cantante de ópera Carlo Broschi, más conocido como Farinelli.

Un músico de cámara real

Scarlatti, tras un breve paso por Roma, marchó a Lisboa donde fue maestro de doña Bárbara. Tras el enlace con el heredero español, acudió a la corte madrileña donde se convirtió en «tañedor de cámara» y actuaba para los reyes todas las noches. Pronto supo combinar con maestría los gustos populares españoles con las composiciones más clásicas. Produjo sus obras más célebres en Madrid, donde residió hasta su muerte en 1757.

Retrato de Domenico Scarlatti, el principal músico de cámara de la corte española en tiempos de Fernando VI y Bárbara de Braganza. Domingo Antonio Velasco (1738)

Retrato de Domenico Scarlatti, el principal músico de cámara de la corte española en tiempos de Fernando VI y Bárbara de Braganza. Domingo Antonio Velasco (1738)

El castrato amigo de los reyes

Carlo Broschi, llamado Farinelli. El más famoso y talentoso cantante de ópera del momento. Jacopo Amigoni (1752)

Carlo Broschi, llamado Farinelli. El más famoso y talentoso cantante de ópera del momento. Jacopo Amigoni (1752)

Caso aparte fue el del cantante de ópera Farinelli. Ya se había establecido en la corte española en 1737 —tras pasar por Italia, Austria o Inglaterra— en tiempos de Felipe V e Isabel de Farnesio. Tras el fallecimiento del primer Borbón, permaneció como cantante de ópera bajo el tutelaje de Bárbara de Braganza.

Este genial cantante, perteneciente a los llamados castrati, ayudó a popularizar la ópera italiana en nuestro país. Además, estableció una relación de amistad muy estrecha con los monarcas. No sólo era apreciado por su gran voz y talento musical, también por sus dotes de contertulio y su carácter desprendido y honesto. A pesar de recibir un hábito de la Orden de Calatrava, jamás ambicionó otros honores y beneficios de los que le aportó su talento musical.

España epicentro de la ópera italiana

Bárbara de Braganza y Fernando VI nunca pudieron engendrar un heredero. Sin embargo, dejaron a España a la cabeza de la música y del teatro del momento. Los mejores compositores y intérpretes de Europa ambicionaban formar parte de la corte de los reyes de España. El gusto por la música de estos monarcas, abrieron la puerta a la presencia de otros muchos artistas Luigi Boccherini, así como al impulso a un tipo de música que cristalizaría años más tarde con la construcción del Teatro Real.

Bibliografía

CALLEJA LEAL, Guillermo. «Fernando VI. Semblanza de un reinado de paz, justicia y progreso, 1746-1749» en Fernando VI en el castillo de Villaviciosa de Odón (Catálogo de la exposición). 2009.

La Música en la Corte de Fernando VI (1746 – 1759) Recuperado en: http://bibliotecas.unileon.es/partitULE/2016/06/12/la-musica-en-la-corte-de-fernando-vi-1746-1759/ [Consulta: 15/01/2018]

Si quieres utilizar este texto perteneciente a Historia 2.0, no olvides citarnos de la siguiente forma:

FERNÁNDEZ-MONTES Y CORRALES, Luis Miguel. Fernando, Bárbara y Farinelli. Amor por la música. en: Curiosidades Históricas (23 de enero de 2018) Historia 2.0. [Blog] Recuperado en: https://historiadospuntocero.com/feranando-barbara-musica/  [Consulta: fecha en que hayas accedido a esta entrada]

 

Luis Miguel Fernández-Montes y Corrales

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