LA HOMOSEXUALIDAD BAJO EL YUGO FRANQUISTA

Bien es sabido que el régimen franquista fue un estado represivo y de control social. No cabe duda que los disidentes y desafectos que no concebían a España como “ una , grande y libre “ fueron objeto de humillaciones y vejaciones cuando no eran tocados por el brazo de la muerte, que era lo más habitual. Rojos y rojas, separatistas, marxistas, enemigos. También homosexuales. Estos últimos sufrieron presiones diversas por no adecuarse a la norma que el Nuevo Estado establecía. En Historia 2.0 daremos un “paseo” por la historia e historias de este colectivo durante nuestro pasado más reciente.

Tres poetas y homosexuales que vivieron en la época franquista. Federico García Lorca, fusilado. Luis Cernuda, exiliado. Vicente Aleixandre, vivió su condición en la clandestinidad.

 

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara

UN MODELO DE CONTROL

El régimen dictatorial franquista portaba en su ADN una ideología totalitaria que abarcaba todas las dimensiones del ser humano. Transmitir y perpetuar esta idea totalitaria era su fin, y para ello se sirvió de una serie de instrumentos tales como la censura, la represión y el modelo propio de familia.

Pero, ¿por qué es tan importante el ámbito familiar? El franquismo proclamaba un modelo exacto de hombre y de mujer. El modelo masculino de Franco es viril y fuerte a través de la exaltación de la guerra. Es un hombre de fe católica y rectitud moral cuyo papel dentro de la familia era ser el eje vertebrador de la nación. La perfecta mujer es casada, sumisa , un ángel con espíritu de sacrificio cuyo único ámbito de actuación eran los hijos y el hogar. El hombre simbolizaba la razón mientras que la mujer, considerada inferior en todas sus facetas, encarnaba el corazón. Por lo tanto, este ámbito, la familia, es el primer agente de socialización, es el primer lugar desde el que dominar al individuo. Es en el seno de la familia donde se interiorizan las creencias, los valores, las normas y el código moral. De ahí que el Estado pusiera tanto ahínco en controlar todo lo relacionado con la familia, intentando evitar toda actitud desviada que pusiera en peligro el determinado orden social que se pretendía inculcar. El establecimiento de roles pretendían marcar diferencias entre el concepto de lo masculino y lo femenino, imponiendo costumbres o apariencias físicas para reafirmar estereotipos con el fin de amoldar la conciencia psicológica de la población hacia un solo modelo: la familia en su tradición cristiana era la sociedad natural perfecta y el cimiento sustentador de la nación[1]. Por lo tanto, todo aquel que no se adecuara a la norma debía ser castigado en consecuencia.

LA VIOLENCIA COMO PURGA

Uno de los instrumentos inherentes al franquismo, y también a otros regímenes tales como el estalinismo, era la violencia con el objetivo de purificar a todos aquel que fuera disidente. En el Nuevo Estado la represión estaba organizada en dos ámbitos: por un lado estatal, y, por otro, ideológicamente. La represión estatal se sirvió de todas sus instituciones para generar leyes y organizaciones represoras (ejército y policía) al servicio del régimen.

Ilustración de Marta Herndández realizada para Historia 2.0 © MARTA HERNÁNDEZ. Todos los derechos reservados /All rights reserved. PROHIBIDA su utilización.

La ley de Vagos y Maleantes promulgada en 1933 para el control de los elementos antisociales tales como los proxenetas y vagabundos, fue modificada por Franco para reprimir también a los homosexuales. Y dice así:

Artículo sexto –número segundo.- A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos o lisiados, se les aplicarán para que las cumplan todas sucesivamente, las medidas siguientes:

  1. Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en instituciones especiales y, en todo caso, con absoluta separación de los demás.
  2. Prohibición de residir en determinado lugar o territorio y obligación de declarar su domicilio.
  3. Sumisión a la vigilancia de los delegados[2].

Por lo tanto esta represión es física y violenta, traducida en medidas de prisión, trabajos forzosos, ejecuciones, destierros, tortura y re-educación. Se entendía a la homosexualidad como una enfermedad contagiosa sobre la que había que actuar específicamente, y con el apoyo de la Iglesia y de la psicología, se llevaron a cabo tratamientos para reprimir los actos contra natura. De esta manera no había otra moral que la católica y la única forma de sexualidad estaba concebida para la procreación y aumentar el número de fieles a la Iglesia y al estado nacional.

La represión ideológica fue algo mucho más difuso pero también efectivo. Articulada a través de la cultura, educación, la religión o la psiquiatría, son numerosos los ejemplos: los homosexuales eran enfermos que había que curar y, para ello, el doctor Pérez Arguiles consideraba una serie de factores claves para la detección de estos sujetos desviados: tono de voz, gustos y preferencias, reparto del vello o el tamaño de los genitales. También el famoso doctor Vallejo Nájera hizo estudios de estos sujetos para determinar su higiene de la raza.

Ficha policial de Antoni Ruiz donde se declara que su delito es ser homosexual.

Las mujeres que se sentían atraídas por otras mujeres también fueron objeto de esta represión ideológica. Eran controladas socialmente por todas las instituciones al servicio del régimen, fueron reprimidas sexualmente, condenadas al incómodo silencio, la clandestinidad y al miedo. La mayoría carecía de redes y de referencias que les pudieran ayudar en su difícil situación mientras que la Sección Femenina, con su ideario de diosas y santas, intentaba controlar su masculinidad femenina. A diferencia, los varones eras perseguidos, muchos de ellos detenidos por escándalo público, castigados con medidas explicitadas anteriormente, consiguiendo crear en el imaginario colectivo una representación y una identidad negativa de la homosexualidad. Así pues, las personas que se salían de la norma se vieron obligadas a expresar sus sentimientos en la sombra y a enfrentarse a un dilema moral[3].

Aunque es muy difícil expresar una cifra concreta para determinar cuántas personas fueron represaliadas por homosexuales, se estima que unas cinco mil estuvieron internas en cárceles como las de Badajoz (para los pasivos) y la de Huelva (para los activos), siempre teniendo en cuenta la carencia de testimonios orales, la destrucción y la mal conservación de expedientes. Por último, también es necesario tener en cuenta que algunas de las mujeres condenadas por prostitución eran lesbianas reprimidas socialmente.

A MODO DE EJEMPLO. EL CASO DE MARÍA HELENA N. G.

Expediente número 246 del 30 de marzo de 1968[4].

El texto describe la detención de una joven de 21 años en la comisaría de Atarazanas en Cataluña y que es llevada ante el juez de Vagos y Maleantes por su “actitud sospechosa y travesti”:

 

"Fue detenida cuando se hallaba en el bar de La Gran Cava sito en la calle Conde de Asalto número 25 en actitud sospechosa y vestida de hombre. Carece de antecedentes manifestando que no se dedica a actividad alguna, viviendo de las caridades que le hacen y algunas veces haciendo donaciones de sangre. Dice que se viste de hombre para así poder engañar a las mujeres hacia las que siente una irresistible inclinación."

 

Trasladada de Barcelona a Madrid, es puesta a disposición del Patronato de Sección de la Mujer de la Junta de Madrid donde se afirmaría “su clara, definida y manifiesta tendencia a la homosexualidad”, considerándose una persona “particularmente peligrosa” y contagiosa. En la descripción de su expediente se señala que es una persona sexualmente precoz, que “ya a los doce años tiene María Helena sus primeras relaciones sexuales” y que además “no le gustaban las muñecas ni jugar a cocinitas” por lo que se puede deducir que las preguntas sobre su infancia van destinadas a establecer cuál es el rol femenino. Fue estudiada física y psicológicamente en busca de fallo: “Desde el punto de vista somático se trata de una mujer de senos pocos desarrollados, pero con una conformación natural de su aparato sexual”. Al no encontrar evidencias de anomalías físicas requieren un estudio cromosómico aunque siempre apuntan a “una desviación psíquica en el que una vivencia ha desviado el curso normal de la libido”.

Así pues el expediente de María Helena no hace más que corroborar lo explicado anteriormente, y es que el Nuevo Estado de Franco tenía una necesidad imperiosa de controlar socialmente a estos sujetos puesto que suponían un serio peligro para los cimientos y la sustentación del Estado Nacional.

 

NOTAS

[1] GARCÍA MOYA, M., “Las purgas silenciadas del franquismo y del estalinismo” en Hispania Nova. Revista de Historia Contemporánea, Número 11 , 2013, pág. 6.

[2] BOE n° 198, 17 de julio de 1954». BOE. 1954. Consultado el 9 de septiembre de 2017. Más tarde esta ley fue sustituida por la ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social (1970)de términos muy parecidos.

[3] PLATERO R., “Apuntes sobre la represión organizada del lesboerotismo y la masculinidad de las mujeres en el periodo franquista” en VV.AA., Homosexuales y Transexuales: los otros represaliados del franquismo, desde la memoria histórica, Barcelona, Bellaterra, 2009.

[4] PLATERO R., Hablando del cuerpo del delito: la represión franquista y la masculinidad femenina en www.feministas.org [Consultado el 9 de septiembre de 2017]

 

Los versos son de Antonio Machado haciendo alusión a la muerte de Federico García Lorca. VV. AA., El crimen fue en Granada: elegías a la muerte de García Lorca, Lumen, Barcelona, 2006.

 

BIBLIOGRAFÍA

  • GARCÍA MOYA, M., “Las purgas silenciadas del franquismo y del estalinismo” en Hispania Nova. Revista de Historia Contemporánea, Número 11 , 2013.
  • MARTÍN FÁBREGAS J., Y ZURBANO BERENGUER B., “La mujer represaliada y el homosexual torturado durante la Guerra Civil y la Posguerra Española. El caso de Huelva” en VV.AA., I Congreso Internacional de Comunicación y Género, Universidad de Sevilla, Facultad de Comunicación, Sevilla, 2012.
  • PLATERO R., Hablando del cuerpo del delito: la represión franquista y la masculinidad femenina en feministas.org
  • PLATERO R., “Apuntes sobre la represión organizada del lesboerotismo y la masculinidad de las mujeres en el periodo franquista” en VV.AA., Homosexuales y Transexuales: los otros represaliados del franquismo, desde la memoria histórica, Barcelona, Bellaterra, 2009.

 

Si quieres utilizar este texto perteneciente a Historia 2.0, no olvides citarnos de la siguiente forma:

Rodríguez Pérez, Irene: La homosexualidad bajo el yugo franquista en: Cápsulas históricas. (12 de septiembre de 2017) Historia 2.0. [Blog] Recuperado en: https://historiadospuntocero.com/la-homosexualidad-bajo-el-yugo-franquista/ [Consulta: fecha en que hayas accedido a esta entrada]

Irene Rodríguez

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