LAS REVUELTAS DE ESCLAVOS NEGROS. EL CASO DE NAT TURNER.

Fueron muchos los años de violencia y de resistencia periódica que sufrieron los Estados Unidos por parte de los esclavos negros antes de que se decretara completamente la abolición. Las rebeliones de esclavos, por lo general, no se llevaban a cabo de forma aislada e individual, sino que se perpetraban en grupo permitiendo así una propagación por diversas zonas aunque, eso sí, con intensidades y resultados diferentes.

La sociedad estaba claramente definida estratigráficamente; era clasista y la clase dirigente pronto estableció mecanismos endogámicos para perpetuar su poder y mantenerse como eje central. Aunque también existía una pequeña clase media, el resto de la población pertenecía a la clase no dirigente, entre los que destacaban, por abajo, los indios y los esclavos. Los indios, como extranjeros, vivían permanentemente en una situación de interinidad (Coast to Coast). Por su parte, los negros esclavos eran vistos como seres inferiores tanto intelectual como moralmente y es en este sentido cómo se proponía la esclavitud, como una purga o castigo.

En realidad, la estructura económica era el puntal que sostenía al esclavismo. Las economías agrícolas de plantación —en su mayoría de algodón, arroz y tabaco como productos estrella— estaban orientadas a la exportación, lo que era rentable en términos económicos para los propietarios. Sin embargo, fueron muchos los motivos que llevaron a las revueltas de negros. Iban desde el descontento por las deplorables condiciones de vida hasta el ansío de la libertad. Estos escenarios de rebelión, en ocasiones, dieron lugar a recesiones económicas en el sector de los plantadores. Además, a ello se añade la creciente industrialización del país, lo que suponía el traslado de esclavos del campo a la ciudad, permitiendo un contacto entre esclavos y negros libres, lo que llevo a una rápida adquisición de conciencia de clase.

Y es que doscientos años antes de la Guerra de Secesión Americana (1861-1865) se ha podido constatar la existencia de unas doscientas cincuenta rebeliones, todas organizadas con un mínimo de diez personas (la mayoría hombres, eso sí) que luchaban por su propia libertad. La primera rebelión numéricamente importante tuvo lugar en el año 1800. Fue preparada por un esclavo, Gabriel, que quería crear un estado negro independiente dentro del propio estado de Virginia. Según diversas fuentes, consiguió reunir unos mil esclavos, pero sus planes se vieron truncados por una gran tormenta. Finalmente, Gabriel y 34 personas más fueron capturadas y llevadas a la horca.

Para ese mismo año nacía el 2 de octubre en Southampton Nat Turner, y lo hacía como propiedad del dueño de una pequeña y próspera plantación de Virginia. Su madre era originaria de África y transmitió a su hijo todo su odio hacia la esclavitud. Turner aprendió a leer y se mostró siempre muy receptivo a la información religiosa. En la década de 1820 fue vendido a un granjero que no disponía de muchos medios, y es precisamente en ésta época cuando su fervor religioso se torna en fanatismo, llegándose a ver como un elegido de Dios para luchar contra la esclavitud y así liberar a sus hermanos. Como si de un profeta se tratara empezó a ejercer gran influencia sobre los esclavos de la región.

La llegada de un eclipse en 1831 fue interpretada por Turner como una señal divina: la hora de la espada había llegado. El plan pasaba por hacerse con el armamento de la sede del condado y reunir a un pequeño ejército que le permitiera avanzar por el territorio. Así, la noche del 21 de agosto, él y siete hombres más pusieron en marcha su sangriento plan: dos días después ya habían asesinado a 51 blancos sin piedad.

Ilustración de Fran Pérez realizada para Historia 2.0 © FRAN PÉREZ. Todos los derechos reservados /All rights reserved. PROHIBIDA su utilización.

 

La desventaja de tener un ejército improvisado y la falta de formación y disciplina fueron las principales causas que llevaron a la derrota de la insurrección. Además, la resistencia armada blanca no tardó en llegar, que compuesta por una base de 3.000 hombres asestó el golpe final. Fueron muchos los esclavos negros capturados que pagaron las consecuencias. Turner consiguió burlar a sus enemigos durante seis semanas, pero finalmente fue capturado solo y escondido en una cueva cercana a la casa de su antiguo amo. Condenado a muerte por horca, posteriormente fue descuartizado y exhibido a modo de advertencia a posibles levantamientos.

La insurrección de Nat Turner consiguió extender el terror por el Sur y como consecuencia se produjo una ola de represión legislativa que limitaba, aún más si cabe, los movimientos de los esclavos, prohibiéndoles la educación y restringiendo sus reuniones. Con esta revuelta se puso fin al mito del esclavo feliz con su suerte, y con posterioridad el poder carismático emanado de la figura de Turner fue utilizado durante el siglo XX por los dirigentes negros que luchaban a favor de los derechos civiles.

Bibliografía.

- BOSCH, A. Historia de Estados Unidos, 1776-1945. Barcelona: Crítica, 2005.

- EGUILIZ ORTIZ DE LATIERRO, F., “La rebelión de los esclavos y la literatura norteamericana” en Revista de Estudios Norteamericanos, nº7, 2000, pp. 167-178.

 

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Rodríguez Pérez, Irene: Las revueltas de los esclavos negros. El caso de Nat Turner. Historia 2.0 [Blog]. Recuperado en: https://historiadospuntocero.com/las-revueltas-de-esclavos-negros-el-caso-de-nat-turner/ [Consulta: fecha en que hayas accedido a esta entrada]

Irene Rodríguez

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